15/9/09

Crónicas del imperio I

Dentro de una montaña, científicos y arquelogos del imperio, habían encontrado un bosque. A falta de luz solar, las hojas de las plantas que habitaban el bosque eran luminosas, de un color naranja apagado. En estas inexploradas tierras, además de la extraña vegetacion, solo encontraron un pequeño animalito del tamaño de un puño, acostumbrado a la extrema soledad. Era tal el miedo que sentía cuando no estaba solo, que unos pocos pasos de proximidad bastaban para causar la muerte de la criatura.
Algunos dirán, sabia es la naturaleza que esconde a sus hijos de las manos del hombre.

4 comentarios:

Mechi.- dijo...

Eso seguro

Francisco M. Ortega Palomares dijo...

Inquietante espanto de la compañía humana. Estaba sólo pero acompañado de los suyos. ¿Cuál es la extrema soledad?

mbb dijo...

interesante observacion...

Ju dijo...

La noche boca arriba...uno de mis cuentos preferidos de Cortázar...