21/7/08

Canto a la luna 3

ella,
que desde la distancia
hace de cada caricia
un suave estallido tibio
que roza mi cara,
no solo colma mis dias
sino tambien mis noches.
ella,
que desde su silencio
hace de cada suspiro
una fina grieta
que atraviesa el tiempo,
no solo colma mi cuerpo
sino tambien mi espiritu.

13/7/08

letra: yo

musica y canto: yo (prometo mejorar los dos)


quiero comenzar un camino
con los pies descalzos,
ir abriendo la maleza
y adentrarme al misterio de su piel.

perderme entre las sombras
de los árboles altos,
encontrarla en algún claro,
y mirar atrás, ya para no volver.

quiero penetrar su alma,
cual un explorador,
inventar cofres, tesoros,
sortilegios a los que ceder.

respirar acaso,
lo que proceda de su traslucides,
inventar muros, barrotes,
para derribarlos después.

quiero recorrer todo,
sin mas equipaje,
que una bolsa llena
de suspiros por florecer.

darle un nuevo significado,
cada día, al atardecer,
encontrarme a mi mismo
para no desaparecer.

quiero penetrar su alma,
reinventar la libertar,
cosechar sonrisas, caricias,
sueños a los que ceder.

respirar acaso,
lo que proceda de su traslucides,
inventar muros, barrotes,
para derribarlos después.



2/7/08

...


"...por favor manos, no quiero volver a matar..."

Ayer,

Por un instante, casi sombrío,

Entre súbito y distante,

Fui, a duras penas, un humano.


Aterrado,

Hundí en las manos la cara,

Deje correr las lágrimas,

Temblé de miedo.


Oh providencia,

Llévame lejos de esta forma,

Entre maligna y hermosa,

Y devuélveme pronto,

A la tranquilidad de la sombra.


Ayer,

Entre lirios y rosas,

Camine con la intención del malvado,

Algunas hojas fui pisando.


¿Quisiera,

El destino, estar de mi lado,

Y dejar partir este instinto,

Que me lleva a rozar lo amargo,


De sentir,

Inmundicia por lo sagrado,

Asco por el amor, lo amado?

Devuélveme pronto, sepulcro,

A la tranquilidad de la sombra.


Ayer,

Por un instante, casi sombrío,

Casi asesino, casi malvado,

Fui con nausea, un humano.

El lugar mas triste del mundo (9)

Triste, aquel humano, el primero al que le salieron alas, se sentó junto al río a llorar. Al principio, vaticinó algo así como una alegría general, se consideró como aquel que mostraba el camino que la humanidad habría de seguir, como aquel guía, como el portador de la primera luz, la primera llama. Pero poco a poco, luego del primer desconcierto general, fue siendo aislado progresivamente. Era tan distinto a todo animal, mineral, vegetal, simplemente tan distinto, que el resto de la gente lo consideraba como el más extranjero de los extranjeros. Aun en su propio hogar.
Solo, como están las verdaderas almas bellas, no pudo esperar a que el resto siguiese el camino de la evolución, ese que el había ya recorrido, y arrancándose con increíble dolor las alas, busco redención en la muerte.

Irracionalidad

Felipe cerró los ojos, y pudo imaginar su mano, sus dedos, el destornillador, la cabeza del señor Montenegro, la sangre, la pala, la tierra, el silencio, la felicidad. Al abrirlos nuevamente, sonrió lo más natural que pudo y dijo que el trabajo estaría listo para el jueves.
_ ¿Pero como para que para el jueves?_ dijo Montenegro_ Que poco profesional se esta volviendo usted Somoza. Le pedí pura y exclusivamente que terminara el informe para lunes._ Y suspirando acentuó su descontento.
Tantas cosas surcaron la cabeza de Felipe mientras, agachada la cabeza, apretaba los dientes, los ojos, y los dedos sobre el cenicero de mármol, que el resto fue lejanamente confuso.
Al día siguiente, Felipe, que sentía las manos extraña e inexplicablemente adoloridas descubrió con asombro un nuevo bulto en el jardín de su patio, sobre el que luego, sin animarse a pensar mucho sobre el tema, se sentó a tomar mate mientras faltaba al trabajo sabiendo que nadie se lo iba a recriminar.