14/7/07

Caida libre

Luego de aprender, con no poca paciencia, a caer con gracia
las alturas ya no le interesaban tanto como tiempo atras,
ya las nuves baticinaban ese que seria el ultimo pique a tierra,
que iba a teñir todo de luto con el sonido de un rojo splash,
y ahora caer es un arte para pocos temerarios o idiotas quizas,
por eso caigo, por tonto, y por amante a ese jugo adrenalina.

9/7/07

Sorpresas del chat...

georgi dice:
mira esta..: " estoy a tres segundos de tus labios y quiero que llegue mañana para saber si me besaste"


no se puede negar que es una frase que, aunque melosa, esta muy buena....

3/7/07

Laboriosidad

Con no poca paciencia, removeré mis sentidos,
uno por uno los haré desaparecer,
hasta aislarme completamente del exterior,
esa masa de mierda que me hace tanto mal....

28/6/07

De girasoles

...y si, estoy triste desde hace mucho tiempo,
pero no estoy mal, al contrario, pienso que
estar triste es una forma mas de sobrevivir,
una forma mas de sentirme vivo,
esas ganas de morder cadenas, pisar flores,
esas ganas de llamarte y decirtelo todo
y no decirte nada, pero hacerte sonreir,
que es en realidad lo que vale,
si es que algo de mi vale algo cuando te toca,
si es que ves mi rostro cuando suena mi vos,
o solo mi vos cuando tocas mi rostro,
y sentirte fria, y sentirme triste desde hace mucho tiempo,
desde hace muchas vidas, triste pero completo,
triste pero tuyo, triste pero feliz al saberte cerca,
al saberte lejos, sin saber que es mejor,
sin saber por que sigo triste,
pero sabiendo que sos la vida, mi vida,
y que verte vale la tristeza de quererte y dejarte,
y si, estoy triste desde hace mucho tiempo
y vos sos la razon a medias si es que hay razon
que valga mas que mi locura...

19/5/07

Sueños perfumados

a lo mejor este cuento sigue, pero esta parte es un micro cuento en si...
Como los pétalos de una rosa que poco a poco se abren para absorber del mundo la luz, el calor, el Sr. B abrió sus ojos y sintió que toda la luz del mundo atacaba sin piedad sus pupilas. Miro sus manos, las paredes, el techo, nada era familiar.
¿Cómo se siente usted hoy? Pregunto una voz profunda y grabe procedente de un hombre alto y delgado con uniforme blanco que tenia en sus manos algo así como una planilla. Hubo silencio entre los dos.
Anoche soñé que era una flor dijo el Sr. B un poco sorprendido de que ese fuese su único recuerdo. Su mente estaba en blanco, un situación tan incomoda como suena. Luego añadió Anoche soñé que era una flor. Y que todo era bello y armonioso. No tenia manos pero acariciaba todo, decía mientras miraba a través de la ventana, no tenia oídos, pero sentía un dulce arrullo mientras el viento me mecía con suavidad. No tenia boca pero igual sonreía. Trato de pararse pero fue en vano, se sentía débil. El doctor le dijo que lo mejor era descansar un poco mas. El Sr. B sin ofrecer resistencia, apoyo de nuevo la cabeza en la almohada y se volvió a dormir, cercado de flor.

18/5/07

Gritos

hay susurros que llueven en mi espalda
y dedos de apuntar que me lastiman la cien
¿por que no me dejan ser loco?
me duelen las paredes ¿acaso no lo ven?
¿por que respirar se ha vuelto pecado
cuando lo hago sin la boca, a través de la piel?
hay reproches que caen desde arriba
y manos que a la cabeza van en señal de espanto
y todas las voces son gritos, son llanto,
cuando cruzo las calles sonriendo volando
¿por que ha de estar mal lo que elijo
cuando en realidad me estoy explorando?
hay vidas que caen sobre la mia
y me aplastan las ideas, las ganas de pensar
¿por que ahogan con sus hiedras mi mente?
¿por que no me dejan ser en vez de estar?
y si exploto algun dia en rabia
nadie se enoje, nadie se asuste, nadie se altere
que pronto volvere a ser "normal"
que pronto sere el altruista de siempre
esto no va dirijido a nadie, solo surgio como surgen todas las cosas que escribo...

4/5/07

Fallas de percepcion

Era de noche y hacia frío. Por la ventana entreabierta no solo se colaba un aire fresco que congelaba hasta las ideas sino también una tenue luz de luna que mostraba el lado siniestro de las cosas que poblaban la habitación, llenándolas de sombra y misterio. Esteban, acostado en su cama, se debatía si valía la pena levantarse y enfrentar el frío para cerrar la ventana, o si era mejor esta postura pasiva, cómoda, que estaba tomando. Con desgano miro lo que parecía ser la sombra de una colcha que yacía en el suelo junto al escritorio, “otra posible opción” pensó mientras seguía acostado boca abajo, pero estaba lejos, y habría que levantarse igual.
El poco abrigo que poseía acostado estaba empezando a hacerse notar. Tiritaba esteban entre pequeños suspiros que precedían un debate interno sobre si levantarse, a estas alturas de la noche, seria conveniente. Mejor dormir, aprovechar el tiempo, el día iba a ser largo. Pero el frió, las enfermedades.
Tomando coraje salió de debajo de las sabanas, se paró tiritando y esquivó algunas cosas camino a la ventana solo para darse cuenta de que estaba amaneciendo y ya se acercaba la hora de ir a trabajar. “Si me duermo ahora no me levanto mas” pensó. Prendió la luz, aun la claridad del día no era total, y tomo los pantalones que estaban sobre la silla. Al terminar de vestirse noto que su ropa le quedaba algo grande y sin darle importancia desayunó, tomó el portafolio y salió a la calle.
Al salir, se dirigió a la parada del colectivo admirando las calles llenas de otoño. Por algún extraño motivo sentía algo raro en sus brazos, sus piernas, sus manos, su cuerpo. Vio llegar el colectivo, y, moviendo la cabeza como para despabilarse, subió en el.
Una vez dentro de este, tomo asiento junto a un señor que, apoyada la cabeza en la ventanilla, parecía dormir placidamente. Esteban miro sus pies, sentía que los zapatos le quedaban gigantes, y eso, le resulto completamente extraño. El nunca compraba nada que no le quedara bien, acorde a su tamaño. Mientras distraído meditaba sobre que podía estar sucediendo con sus pies, pudo observar, junto a una de las patas del asiento delantero a una personita, del tamaño de un vaso pequeño. Atónito, desorbitados los ojos, se acerco para verlo mejor.
Una vez cerca pudo ver que esta personita se reía mientras lo miraba. “¿De que te reís?” pregunto esteban intrigado por el origen de esta extraña persona. “ De vos, serás el mas pequeño de todos”. Esta respuesta le causo mucha gracia a esteban que se paraba por que debía bajarse.
Toda la mañana trabajo esteban pensando en el comentario de aquel atípico personaje, mientras poco a poco el notaba que sus vestiduras le iban quedando cada vez mas grande. Estaba empequeñeciendo.
El pánico lo invadió por completo. Se paró, y apenas sobresalía por arriba de su escritorio, si seguía así las ropas lo aplastarían, pensaba Esteban que procedió a sacarse las vestiduras. Todo, absolutamente todo cambiaba de proporciones para él, los escalones se convertían en precipicios, los cajones de los muebles abismos, las habitaciones interminables desiertos.
Acurrucado, cansado y con un sudor frío que le recorría todo el cuerpo, esteban se acostó sobre su saco que yacía en el suelo, rogando que alguien lo viese antes de pisarlo y le brindase la ayuda que tanto estaba necesitando. Al entrar un compañero de oficina pudo ver a esteban, con el mismo tamaño que siempre tuvo y tendra, acurrucado en el suelo, desnudo y temblando de frío.

20/4/07

El lugar mas triste del mundo (6)

Hoy estoy aquí, en el campo de batalla aguardando en silencio, esperando que llegue la hora del combate, que parece perdida entre varias eternidades. Hoy estoy aquí, preso de este maldito invento que el hombre llamo tiempo, añorando momentos mejores, mirando a la muerte a la cara, que sonríe entre los árboles. Hoy estoy aquí, frente un desenlace que no busque, en un tierra que no es mía. Hoy estoy aquí, extrañando mi granja de la que fui sacado, recordando rostros que ya no veré más y que se perderán dentro unos instantes cuando llegue la hora, para no volver jamás, o a lo mejor, en el ultimo instante cruzaran mi mente en una ráfaga de dimensiones gigantescas, y pasara mi vida ante mis ojos en cuestión de unos pocos segundo que no que llegare a contar.
Y entre esos recuerdos veré tu rostro, esa sonrisa que posee la tierra y el cielo, que crea universos de belleza, y te acariciaré con los ojos cerrados las mejillas, el cabello.
Hoy estoy aquí, mirando el cielo que esta nublado, esperando poder salir de esta espera, que es casi peor que lo que viene, o la mejor es al revés, pero la espera se sufre mas, nunca tuve entre mis virtudes la paciencia. Miro a mí alrededor y veo caras conocidas, caras con miedo, miedo con caras, todos están tristes.
El aire cada vez es más pesado, el cuerpo ya no quiere responder. Hoy estoy aquí pero he olvidado mis sentidos, esas puertas mágicas de la poesía, la felicidad, la belleza, que este lugar y este momento nunca tendrán.
Hoy estoy aquí, de este lado de la línea, el más oscuro, el más frió, el menos indicado. Deseo gritar y correr, no se donde pero escapar, escapar de mi para entrar en el mundo, para entrar en el tiempo y recorrerlo buscándote, buscándome, y por sobre todas las cosas para evitar esta espera

6/4/07

El lugar mas triste del mundo (5)

En la ciudad más austral del mundo, se esconde un oscuro secreto que el pueblo entero sabe, pero se niega a revelar. Cada 27 de abril, ese maldito día que ahoga los ojos y enturbia el mar de los lamentos, en ese, el mismísimo día en que la muerte recorre las calles jugando con su guadaña a cortar las sombras, todas las puertas llevan al noveno piso de un edificio, que el mundo de tanto querer olvidar ya no encuentra.
Y ahí, por obra de la mala suerte o el descuido, pasaras el resto de tus días, vagando, abriendo puertas en vano.

1/4/07

Una extraña historia de detectives

A mi primo Franco




Por esas extrañas casualidades de la vida, aunque, pensándolo mejor, creo que fue la suerte, me entere, por medio de esas extrañas voces silenciosas que solo transmiten información basura, de un sujeto que, habiendo comenzado con problemas de alcohol había terminado en la extraña y poco creíble costumbre de robar mouses y scanner. Intrigado por tal loco y original vicio e impulsado por algo en mi interior, decidí indagar un poco mas sobre este extraño sujeto. Poca fue la información que encontré, sin contar que era además nada precisa, pero algo me decía que no debía rendirme sin luchar. Comencé una extenuante investigación, que casi se desmorona varias horas después del comienzo al ver que nadie me tomaba en serio, y sin dormir, durante semanas enteras buscaba información de este sujeto que aparecía, robaba mouses y desaparecía sin dejar rastro alguno. Ya dos meses después se había vuelto un vicio para mí y la ciudad empezaba a tomarlo en serio al ver que en zonas de la ciudad ya casi no quedaban mouses. Llegue hasta a hacer una lamina con recortes de diario que media como 28 cm., por que casi siempre eran dos o tres renglones lo que se escribía de él en los diarios. Tres meses después ya la gente lo tomaba como un chiste y en ese instante me di cuenta, que si no lo paraba yo, nadie lo haría. Salí con una determinación característica de un súper héroe a recorrer las calles en señales de pistas que me pudieran conducir al criminal. Lo más cercano que recuerdo haber encontrado a una pista, fueron unas cajas de vino blanco y una botella de whisky, de esos extraños liquidos que tienen 38 grados, que de inmediato, a pesar de las críticas y burlas de mis amigos, catalogue como evidencia fuerte. Luego de varios análisis descubrí que no era de hacia muchos aquellas bebidas y que el sospechoso estaría por la zona en la que yo me encontraba, pero inútil fue cada uno de los esfuerzos que realice para encontrarlo, y así, siguieron las desapariciones de mouses y scanner. Luego de cinco meses, sorprendido y fascinado por unas historias que realizaba mi primo, lo invite a mi casa para tomar unos tragos y charlar de lo que creía al fin una cosa en común con el, la literatura. Al entrar en mi casa y ver en la pared la lamina con los recortes pensé que se iba a burlar, pero no lo hizo. Luego de una larga charla sobre trivialidades, salio de casa diciendo que iba a comprar unas cosas para tomar. Diez minutos después, volvió con unas cajas de vino blanco y tomando, retomamos la charla. Al final de la muy interesante visita, ya estábamos los dos un poco tomados, creo que yo mas que el, por que nunca me di cuenta de en que momento exacto me había robado el mouse y el scanner.
Quien lo hubiera dicho, pero a pesar de todo, la familia es la familia y lo quiero tal como es.



Si esta con errores perdonen, no tengo ganas de corregir.

20/3/07

Marea verde

Al entrar en su casa, Alberto se dirigió, atravesando el living, luego la cocina y por ultimo el pasillo, hacia su habitación, era de noche, una cálida y tranquila noche. Al encender la luz pudo observar con terror que todo estaba cubierto de sapos, cientos y cientos de bultos verdes, que se amontonaban sobre su escritorio, su armario, su silla, su cama, yendo de aquí para allá.
Sin saber como reaccionar, lo primero que le vino a la mente fue una escoba, idea tan estúpida como cualquier otra que podría surgir del enfrentamiento con cualquier situación como esta. Sacudiendo la cabeza, alejó la imagen de la escoba, la cual le seguía pareciendo una buena idea, para volver a los sapos, sorprendiéndose de estar aun ahí parado frente a la viscosa marea verde.
Trato por unos minutos de entender como habían llegado tantos sapos a su habitación y por que aumentaban en cantidad tan empeñosamente. “A esta velocidad dominaran el mundo en cuestión de días” pensó riéndose admirado por su gran sentido del humor y al instante volvió a su mente la imagen de la escoba como algo de primera necesidad. "Pero por que aun seguía parado ahí, siendo la solución algo tan simple como un utensilio de limpieza", se preguntaba con vehemencia. Con un gran esfuerzo logro volver su atención hacia los sapos y recorriendo el pasillo, llego a la cocina en busca de una escoba. “Todo se resolverá rápidamente” pensó. Dejo la cocina y tomó el pasillo hacia su habitación a la cual nunca llego.

19/3/07

El lugar mas triste del mundo (4)

Estaba rodeado, el lo queria asi. Una densa oscuridad lo cubria, en todas las direcciones, aislandolo de todo lo que a su corazón dañaba. Caminó lento, como sin querer hacerlo y miro con lastima el frasco, olvidando todo. Haciendo un sonrisa forzada y dolorosa, sacó de él dos pastillas, ya estaba cansado, necesitaba irse de ese lugar para siempre. Tomando coraje, leyo del pequeño emboltorio que cubria al frasco: "no tomar mas de dos pastillas a la vez, daños nosivos para la salud... muerte". Esa era la palabra justa, la que el buscaba. Se acerco a la cama, miró de nuevo el frasco, lo dio vuelta y dejo caer en su mano cinco pastillas mas. Las tomo todas de un solo intento, ansiosamente, y se sento a esperar...

11/3/07

Dulces sueños mi querido viento

El viento golpea mi ventana, y acto seguido cesa, solo para hacerme enfurecer, para crear en mi esa sensación de terror que surge del ruido de la ventana cruzando la oscuridad de mi hogar hasta mis oídos. Y ahí esta el, riéndose escondido, esperando momento oportuno para avanzar otra vez, y así hacer de mi sueño pesadilla.
Recorre el viento casa por casa, aterrando en el silencio de la noche a los solitarios, golpeando puertas y ventanas, moviendo ramas con hojas secas.
Si uno presta oído atento, podrá oírlo reír como un niño que hace travesuras, o querido viento que en tu incansable recorrido por todos los rincones llenas con tus ruidos de miedo la paz de mi descanso. Por esta razón siempre me veo obligado a levantarme de mi cama maldiciéndolo, dándole el gusto por que le encanta oírme maldecir, lo se por su risa, y cerrarle la ventana en la nariz.
Dulces sueños mí querido viento.

4/3/07

Sin darse cuenta

Sabía verlo vagar por la casa como un sonámbulo, con los pasos pesados y la mirada perdida y triste. A veces, intercambiaba algunas palabras con Clara o conmigo, pero nunca tuvimos el valor de decírselo. Y así pasaba sus días, recorriendo un sinnúmero de veces el pasillo, o mirando por la ventan como evocando un pasado recuerdo sin saber bien cual ni por que. Yo, por mi parte hacia mi vida sin prestarle mucha atención. Iba al trabajo, hacia las compras, leía uno que otro libro, que por lo general eran de Cortazar que ya por ese entonces se había convertido en vicio, pero a pesar de lo apretada que mi rutina hacia mis horas libres, siempre encontraba un tiempo para el, para alguna de sus historias que aun sabiendo que no raspaban lo real ni un instante, siempre me fascinaba escuchar. En cambio Clara, aun teniendo el mismo cariño que en el pasado por el, le dedicaba incontables horas ayudándolo a mantener vivo recuerdos que siempre cambiaban recorriendo los confines de su imaginación, convertidos en cuentos mas que en anécdotas de vida.
No recuerdo bien como fue, pero un acuerdo con Clara y una mala pasada de la suerte me hicieron responsable de decírselo. Pero como hacerlo. Como decirle que se había muerto hace tiempo ya, y sin darse cuenta, aun se seguía levantando todas las mañanas sin saber que ahí, en ese preciso lugar, quedaba su cuerpo acostado, sin vida, mientras el recorría la casa con pasos pesados y la mirada perdida y triste.

26/2/07

Un poco más

En noches como esta recuerdo tu voz dulce y melodiosa, recuerdo los rápidos latidos de mi corazón al sentirte cerca. En noches como esta, en las que la luna guía al coro de grillos para que canten infinitas melodía, quisiera ser del viento y respirarme tu aliento mientras sonríes. En noches tranquilas como esta, en las que las sombras ceden paso a la tibia caricia de las estrellas, quisiera dormirme entre tus brazos sintiéndome seguro y en paz. En noches como esta, que invitan a la poesía, sueño por un instante que eres mía y el mundo brilla un poco más.

15/2/07

El lugar mas triste del mundo (2)

Tomo las habichuelas mágicas, las entierro, e invado así, subiendo y subiendo en esa planta sin fin, el hogar en las nubes de aquel gigante que tantos cuentos infantiles etiquetaron como malvado.
Miro la casa gigante, infaltable en la morada de este atípico personaje, el jardín, de hermosura interminable, desde el ocaso infinito en aquella nube gigante, como todo era en ese lugar, hasta la noche eterna del lado que siempre esta oscuro en la tierra.
Me asomo a la ventana, y veo, dentro de esos ojos enormes, una acumulación de tristeza digna de un gigante y de ojos gigantes.

24/1/07

El lugar mas triste del mundo (1)

El guitarrista más triste, en el bar perdido, en donde el aire se palpa y ve por la carga de humo, toca con lágrimas en los ojos, melodías que nunca nadie escuchara. En un rincón se desahoga con inspiraciones que no son de este mundo, y la luz sobre su cabeza le da un aire como de lejano. El publico, a cien años de distancia sentado a su alrededor no nota su presencia, pero el sigue ahí tocando, tocando y sufriendo, muriendo por dentro.
Las inspiraciones van y vienen sobre el ritmo de blues que dibuja en el aire melodías celestiales, que dan vueltas por el bar pero vuelven llenas como se fueron sin ser escuchadas. Y así se forma ese muro negro entre el artista y el público, y la vida misma se podría decir, se esconde bajo la sombra que nunca vera el sol, se desgarra en pedazos que nunca se volverán a juntar, y ahí, en ese mismo lugar se encuentra el guitarrista, en ese el lugar mas triste del mundo, que solemos llamar soledad.

21/1/07

Era una vez un barco

Con suavidad, tomo la primera página de aquel viejo libro y la magia empieza a fluir. Desde sus páginas caen ríos dorados que inundan mi habitación, maravilloso paraíso, y sus personajes se hacen carne, se hacen vida.
La historia, que ya no es historia sino sueño, y ahora líquidos con colores, y luego sueño o historia otra vez, va poco a poco siguiendo su rumbo, como un barco que deja en las manos del río su destino, y descansa mientras el río lo mece y lo saca fuera de las montañas.
Ahora el barco se ha dormido, y las piedras le rozan los cabellos, están al acecho, se afilan y se tiran sobre el para herirlo. Pero el río es bueno, o al menos lo aparenta y lo aleja de piedras que gritan y bailan en trance, sedientas de sacrificio.
Y el paisaje, que es bello por partes, se asoma al río, no para ver su reflejo como suele hacerlo, sino por que le interesa el destino del barco, le gusta ver la sangre fluir entre las rocas, alimenta sus ojos, sus vanidosos ojos, espera con ansias el momento para ver las maderas desgarrarse de a poco.
El río, cambiando el color de sus aguas, con un grito de euforia, mece al bote con violencia. Lo lleva de aquí para allá, entre pequeños saltos de agua y remolinos, lo lastima…
En realidad, nunca pude leer mas allá de esta parte, siempre me dio miedo por el pobre barco. Por eso siempre cierro el libro, y me acuesto a soñar que todo era un sueño de líquidos con colores, y que siempre es feliz el final.

2/1/07

Ensimismamiento

Raúl se sentó en su sillón favorito, frente al gran ventanal que daba al jardín, en aquel cuarto amplio lleno de libros apilados como muros formando así una inútil y frágil fortaleza, donde el creía refugiarse del dolor que le causaba el sabor de la realidad en los hombros, la espalda, la cabeza, las piernas, pero sobre todo en la cabeza. Así, sentado, mientras afuera las nubes grises poblaban aquel cielo triste que aparecía por sobre las petunias y el tapial, tomo un libro, una novela con una tapa azul, y comenzó a leer.
Al llegar a la quinta pagina, lo que había comenzado con una tímida llovizna amenazaba con ser un huracán. Las calles se llenaban poco a poco del agua, que, violentamente, se llevaba todo a su paso. El viento lastimaba los árboles, meciendo algunos y arrancando a otros, y golpeaba las ventanas que no habían sido cerradas. A Raúl esto no le importaba, el leía y leía, sin reparar en que afuera, el cielo parecía estar viniéndose abajo y que el agua, que tan violentamente recorría las calles, ahora le mojaba apenas los pies y los libros que estaban en la base de las murallas.
Al llegar a la pagina numero cincuenta, afuera ya nada quedaba en las calles que obstaculizara el avance del agua, que con furia golpeaba lo que se cruzara en su camino sean autos, motos, personas, botes, pero sobre todo autos. Las murallas de su fortaleza se tambaleaban sobre su peso mientras el nivel del agua subía cada vez más, y, a pesar de que el agua le mojaba la rodilla y ya arruinaba su sillón favorito, Raúl no paraba de leer su novela.
Al llegar a la pagina ochenta, las paredes que antes le servían de psicológica protección caían sobre el agua desde las alturas, desplomándose en estruendorosos sonidos de tapas duras chocando ente si, por que los libros de tapas blandas se dejaban caer silenciosos frente a la muerte que significaba el agua para sus hojas, y Raúl, que ya tenia el agua por el pecho, cansado de leer, cerro el libro, se paro y atravesó el umbral de su fortaleza para salir a la calle que estaba seca bajo un sol radiante en un cielo despejado, sobre una ciudad que hace meses que no ve lluvia.

17/12/06

El ladrón de tulipanes

Y allá, en el país de las flores, ese que en cada esquina sorprende un aroma distinto dejando a los sentidos entre atónitos y maravillados, allá, donde el suelo parece un espejo, un prisma que devuelve la luz del sol desglosada en miles de colores, allá en ese perdida nación de largas raíces, el dueño de un jardín de tulipanes llora con desconsolado luto mientras mira los cuerpecitos verdes cortados a la mitad, meciéndose con el viento que otrora hacia bailar sus sonrientes flores. La gente que pasa, tristes las miradas, le acarician la espalda al hombre que grita mirando al cielo mientras este se nubla. Todos sacan sus polvorientos atuendos negros, se preparan para la última marcha en donde acompañarán a esos cuerpecitos verdes sin cabeza a un lugar mejor.
Ahora el hombre murmura entre dientes maldiciendo, maldice las manos asesinas que ahogaron las vocecitas de su jardín, y ya no quiere salir de su hogar hacia el cementerio, y la gente lo entiende entre llantos y caras largas.
Suena el timbre, el hombre sumido en un silencioso y terrible llanto se acerca a la puerta, y al abrirla un ramo, para su condolencia. El mira entre aterrado y sorprendido y cae al suelo con un ultimo grito agonizante, era mas de lo que cualquiera podría aguantar. El ramo estaba hecho con sus tulipanes, pálidas las caritas carentes de vida.